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Una Iglesia Engañada Por El Mundo William Marrion Branham

Una Iglesia Engañada Por El Mundo PDF - William Marrion Branham

59-0628M

Cita del Mensaje de William Marrion Branham:
A mí no me importa si tengo que pararme solo, con nadie sino sólo con Dios, predicaré la Verdad de la Biblia de Dios y me pararé por Ella. Si muero, todavía me pararé por la Verdad. Ciertamente. Queremos Verdad. Quiero estar a la altura no de acuerdo a la iglesia, pero de acuerdo a la Palabra de Dios quiero estar a la altura.

Pero Dalila, ¿se fijaron Uds.?, ella sabía que Sansón tenía un poder. Y ella no sabía en qué consistía ese poder. Ella no podía deducir cuál era ese poder, pero había un gran poder que Sansón poseía, y ella quería encontrarlo. Y, como Dalila, ella siguió cautivando a Sansón a través de su hermosura. Oh, ella se vestía muy provocativa. Y ella caminaba delante de él y ella se reía como algunas de las pequeñas adolescentes del día, y--y demás, y quería actuar como una u otra cosa, una desnudista, tratando de atraer a Sansón hacia ella.

Esa es la misma cosa que el mundo le ha hecho a la iglesia. Ahora ¿dónde está el gran Poder de Uds.?

“Bueno, si nos organizamos, eso va a romper el Poder”. La iglesia Católica lo hizo.

“Pero los Filisteos sobre ti, Sansón”. Y un Lutero salió.

Entonces se organizaron de nuevo. “Si tú me atas con otra cuerda, me sujetará”. Así que lo hicieron.

“Y los Filisteos sobre ti, Sansón”. ¿Qué sucedió? Wesley salió y rompió las cuerdas.

“Ahora tú me has engañado desde el principio. ¿No sabes que te amo, Sansón? Muy bien, dime la verdad en tu corazón”.
“Muy bien, tú átame con otra cuerda”.

“Muy bien, ahora haremos eso”. ¿Qué es eso? Esa es la cuerda denominacional.

“Uds. déjenme libre, que no tenga ninguna denominación. Entonces, les diré, Uds. me tendrán derrotado”. Así que salieron los Pentecostales. ¿Dónde está el Poder de Uds.?
“Los Filisteos sobre ti”. Y él rompió las cuerdas otra vez.

¿Pero ahora qué sucedió? Ha atrapado a los Pentecostales, los grandes Doctores en Divinidad como pastores de ellos, algunos grandes hombres. Tienen tanta educación y ritual como los Metodistas o Bautistas, o como la tiene cualquiera del resto. Entren en una iglesia y no pueden oír un “amén”, tan fríos como un montón de Esquimales salidos del Polo Norte. ¡Fríos! ¡Indiferentes! “Y ahora los Filisteos sobre ti, Sansón”.

Los Filisteos sobre ti, América. ¿Dónde está esa unidad de espíritu? ¿Dónde está la unidad de Pentecostés? Las Asambleas de Dios, y la Unida, y la iglesia de Dios, y esto, aquello, y lo otro, cada uno con un ismo diferente, éste con ése, y éste con aquél. Estamos tan divididos al grado que uno puede entrar en una ciudad a tener un avivamiento, si una iglesia lo patrocina, el resto de ellos ni siquiera asisten. Los Comunistas sobre ti, América.

¿Dónde está nuestro Poder? ¿Dónde está nuestra gloria? ¿Qué es? ¡Porque nos fuimos en pos de la sabiduría del hombre en vez del Poder de Dios! Pues, tienen a nuestros predicadores y cosas tan tiesos y almidonados, que nos han organizado al grado de que somos tan almidonados y ceremoniosos, al grado que la gente...¿Oyen Uds. alguna vez más un grito en la iglesia? Uds. nunca oyen a alguien llorar. La banca para arrepentirse [Generalmente, bancas para orar al pie del altar.--Traductor] ha sido puesta en el sótano. Ya no hay gloria en la iglesia. Todo lo que hacemos es sentarnos tan tiesos a más no poder. No somos libres. Estamos atados. El Diablo, con sus demonios modernistas, ha atado a la iglesia del Dios viviente. Eso es correcto. Ya no hay Poder en la iglesia. Ya no hay libertad. ¡La gente es tan almidonada y tiesa! Pues, el Dios puede entrar entre la gente Pentecostal, y mostrar que El es Dios, y probar Sus señales de Su resurrección, ni siquiera los sacude. ¡Gloria! ¡Pues, es una desgracia! Yo cruzo el país, Dios obrando, haciendo señales, y la gente se está sentada, y: “Bueno, supongo que eso está bien. Oh, yo sé que puede ser hecho”. ¡No los conmueve! ¿Por qué? Están atados con Dalila, el mundo. Están encadenados.

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