Mensaje de la Hora

William Marrion Branham Profeta y Mensajero

Noticias Branham

Secciones Branham

Mensajes Mp3 William Branham

Mensajes PDF William Branham

Videos William Branham

Testimonios

 La Creencia De María MP3 - William Marrion Branham

La Creencia De María MP3 - William Marrion Branham

61-0120

Cita del Mensaje de William Marrion Branham:
Ella dijo: “¿Sabes qué, María?, yo voy a ser madre”. “Sí, sí”, dijo María, sus ojitos le resplandecían, Uds. saben, casi llenos de lágrimas de gozo. “Sí, sí, yo–yo sé todo al respecto”. “¿Tú sabes todo al respecto?” “Sí, sí, yo sé todo al respecto”. “Bueno, pero, María, yo estoy preocupada. Tengo seis meses de ser madre ahora, y el bebé nunca se ha movido”. Bueno, Uds. saben que eso es–eso es absolutamente anormal. Como a los tres meses está bien, pero estos eran seis meses, y el pequeño Juan nunca se había movido todavía. Así que ella dijo: “Yo estoy un poquito preocupada al respecto y todo”. Ella dijo: “Sí, yo–yo lo entiendo”. Y dijo: “¿Sabes que yo voy a tener un bebé también?” “¡Oh, ya veo! ¿Tú y José ya se casaron?” “No, no estamos casados”. “¿Qué, María? ¿Tú no estás casada y vas a tener un bebé?” “Sí, eso es correcto”. “¡Oh, cariño!, ¿qué quieres decir?” “Bueno, de la misma manera que yo supe que tú ibas a tener un bebé. El Angel Gabriel me encontró, y El me dijo tocante a tu caso, y El dijo que el Espíritu Santo vendría sobre mí, y ya lo ha hecho. Y el Bebé que yo tendré será el Hijo de Dios”. Y dijo: “Ella aun me dijo... El me dijo cómo llamara Su Nombre”. Dijo: “Yo lo llamaré Jesús”. Y yo puedo ver el rostro de Elisabet iluminarse, dijo: “¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, mi bebé saltó de alegría en mi vientre”.

Yo les quiero preguntar algo, amigos. Si la primera vez que el Nombre de Jesucristo fue hablado por labios mortales, trajo a vida a un bebé muerto en el vientre de una madre, ¿qué debería hacer a una congregación nacida de nuevo, que reclama estar llena con el Espíritu Santo? ¡Aleluya! ¡Amén! Debería sanar el cáncer, abrir los ojos del ciego, liberar a los cautivos, llenar con el Espíritu Santo, y hacer toda clase de cosas en ese precioso Nombre del Señor Jesús, hacer que el pecador lamente por sus pecados. ¡Oh, hermanos! Toda la audiencia me parece que está dando vueltas y vueltas. ¡Oh, lo que Dios pudiera hacer ahorita! El Mensajero del Espíritu Santo de Dios está en el edificio hoy, el Mensajero, el Espíritu Santo, trayendo paz, reflejando a Jesucristo. La gran Columna de Fuego posa sobre nosotros. Uds. dicen: “Yo no la veo”. Pero Uds. la pueden sentir; así que un–un sentido del cuerpo es tan bueno como el otro. Así que su vista los pudiera engañar más que su sentir. Así que entonces si no hace la misma obra, entonces no es el mismo Espíritu Santo; pero si hace la misma obra, entonces sí es el Espíritu Santo, el Mismo. ¡Amén! ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Cuántos...? ¿Hay pecadores aquí? ¿A cuántos aquí les gustaría decir: “A mí me gustaría disfrutar estas bendiciones, sentarme en esta Gloria Chequina con Uds. y disfrutar las bendiciones de Dios”? ¿Levantaría su mano, diría: “Recuérdeme, Hermano Branham, mientras Ud. ora”? Dios lo bendiga, hermano. Dios lo bendiga, hermano. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga, hermano. A Ud., por allá, y a Ud., y a Ud. ¡Correcto! Otro que levante su mano, y diga: “Hermano Branham, ore por mí”. Dios te bendiga, jovencito. Eso está muy bien.

Esta mañana mientras iba entrando al desayuno, un dulce muchachito vino, me abrazó del cuello. Su padre es uno de los pastores de aquí de las Asambleas de Dios. Yo creo que él está en la plataforma; él estaba aquí esta mañana. Y el muchachito fue llamado en una reunión en alguna parte, y tenía sus ojos bizcos; y sus ojitos están tan derechos como están los míos. De eso hace años. Y otro hermanito vino y me saludó de mano y dijo que su niñita tenía un bocio muy grande en su cuello. Y yo estaba allá en la iglesia del Hermano Jack Moore. Y dijo que el Espíritu Santo se posó sobre ella y la llamó allí en la audiencia y le dijo a ella. El bocio sencillamente se desvaneció y desapareció y se fue. Ahí estaba ella. ¡Oh, hermanos! ¿Qué es? ¿Qué es esa Columna de Fuego? Es el Angel del Señor. ¿Qué es el Angel del Señor? El Mismo que estaba en la zarza ardiendo, el Mismo que estaba en Jesucristo, el Mismo que está en Uds. esta noche. ¡Amén! El Mismo aquí, el mismo gran Señor Jesús.


Dios en Nosotros

«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua

No hay comentarios:

Dejanos un comentario




Top