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60-0309

Cita del Mensaje de William Marrion Branham:
Es como un hombre muriéndose en los peldaños de la puerta del doctor, porque él no se toma su medicina. El doctor tiene la prescripción; él tiene el remedio para la enfermedad que tiene el hombre. Pero él se sienta en el peldaño de la puerta del doctor y rehúsa tomarse su medicina, y entonces se muere en el peldaño de su puerta. No es porque el doctor no tenía la prescripción. No es porque no había medicina para su enfermedad, sino que fue debido a la propia obstinación del hombre de rehusar tomarse la medicina del doctor, y él muere. Así que Uds. no pueden culpar la medicina o al doctor, porque ambos estaban allí listos para servicio, pero fue el hombre quien la rehusó. Y Dios tiene el Espíritu Santo en esta noche para cada creyente que quiera recibirlo. Nosotros tenemos predicadores ungidos en la nación que lo predican todos los días y todas las noches. Pero es la propia manera obstinada de la gente, que ella ama mejor las tinieblas que la Luz, que prefiere vivir en el mundo que caminar en la Luz del Evangelio. ¡Oh, Uds. personas!, Uds. no saben qué placer es caminar en la Luz, la Luz del Señor Jesús, tener compañerismo con El. Es gloria Divina tener compañerismo con el Espíritu Santo.

Ahora, Uds. no pueden tener compañerismo con el mundo y con el Espíritu Santo al mismo tiempo. Uds. tienen que abstenerse de las cosas del mundo, vivir limpios, honorables, rectos, y santos; entonces el Espíritu Santo morará en Uds., y obrará en Uds. y hará milagros por medio de Uds., y los sanará, les dará gozo, paz, y amor, y longanimidad, bondad, mansedumbre, macie-... paciencia, y fe, si Uds. caminan en el camino de Dios; hay abundancia de Espíritu Santo. Yo con frecuencia me he preguntado por qué la gente quiere tomar un substituto para la salvación, cuando los cielos están llenos de lo real. ¿Por qué tiene Ud. que comer de un bote de basura cuando una mesa hermosa y limpia está servida y lista para Ud.? Eso muestra que hay algo mal mentalmente. Yo pienso que ese es el problema con la nación hoy en día. Yo pienso que cuando una–una persona rehúsa recibir a Cristo (el Espíritu Santo), en su corazón para caminar, y para dejar que lo guíe como El lo hizo en el Libro de los Hechos, hay algo mal mentalmente con esa persona. Yo lo creo.

Ahora, ellos dicen: “Mucha religión hará que Uds. se vuelvan locos”. Mucho de la cosa mala hará que Uds. se vuelvan locos. Pero la religión de Jesucristo, si Uds. están locos, los vuelve a su mente cabal. ¿Ven? Uds. no están en sus cabales hasta que nazcan de nuevo. Uds. no están mentalmente cabales hasta que hayan nacido de nuevo. Un hombre no está en su condición correcta hasta que él nazca de nuevo. El es una bestia en su corazón, hasta que él haya nacido del Espíritu de Dios, y el espíritu de su naturaleza es sacado de él, y el Espíritu de Dios toma el lugar de aquél para gobernar, quien lo guía y lo dirige a él a toda Verdad y Luz. Correcto. Y si un hombre no hace eso, sabiendo que sin eso él está destinado al infierno, algo está mal en su mente. ¿Por qué no lo recibe la gente? ¿Por qué? Si pusiéramos el... un rodeo en la ciudad, quizás haya aquí en esta ciudad de Phoenix (me supongo), medio millón de gente o quizás más (yo no sé la población), pero un... una tercera parte o más de la población vendría y pagaría cinco dólares el boleto para entrar. Lo cual está bien, si Uds. quieren ir. Luego si pusiéramos aquí a alguna estrella de televisión con una fiesta de rock-androll, yo diría que casi cincuenta por ciento de Phoenix iría.

Y luego, pongamos aquí una reunión del Evangelio, en donde viene Jesucristo con Su Presencia con todos nosotros, para bendecirnos, y para mostrarnos y probarnos por medio de Su Palabra que El es el Hijo de Dios resucitado, y sólo conseguimos un puñado de la ciudad. Pero, ¿qué es? “Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere primero”. Yo creo que es lo mejor de lo mejor, el elegido. “Mis ovejas oyen Mi voz, y al extraño no lo siguen”. Depende de lo que está adentro de Uds. atrayéndolos, moviéndolos. Es el elegido al que Dios siempre le habla y le envía Su Mensaje. Ahora, algún día a Uds. se les va a preguntar: “¿Por qué? ¿Por qué tú no lo hiciste? ¿Fue porque no hubo reuniones en Phoenix? ¿Fue porque el Espíritu Santo no fue predicado en Phoenix en esta generación”, cuando se llegue el Juicio?, se les preguntará. Bueno, vamos a tener que pararnos allá. Cada uno de nosotros se parará allá, y dará cuenta; y Phoenix se va a quedar descubierto, porque hay muchas, muchas iglesias aquí predicando el Evangelio, el Bautismo del Espíritu Santo, orando por los enfermos.

“Bueno”, Uds. dicen: “Nosotros hemos tenido mucho de...” A mí no me interesa lo que Uds. hayan tenido. Seguramente que Uds. tienen suficiente discernimiento para saber lo que está bien y mal por medio de la Palabra. ¿Ven? Observen la Palabra. Ahora, si el hombre yace en el peldaño de la puerta del doctor, y muere allí porque él rehúsa tomarse la medicina del doctor... Ahora, si no hay medicina allí, eso es diferente. Pero si hay medicina allí, y un doctor quien sabe cómo darla, entonces si muere el hombre de su enfermedad, no es culpa del doctor, ni tampoco es culpa de la medicina. Es la propia culpa del hombre si él muere. El no tiene que morir.

Ahora, en medicina, algunas veces... Hubo un tiempo cuando no había toxina para la fiebre tifoidea. No había... Recientemente ellos obtuvieron la vacuna Salk para los–para los niños, para la–la polio. Hubo un tiempo en el que ellos no la tenían. Ellos ahora la tienen. Hubo un tiempo en el que no había inoculación para la–la fiebre tifoidea, y–y vacunas para el tétano, y la tifoidea, no las tenían. Pero ahora las tenemos. Y ahora, hubo un tiempo cuando la toxina de Dios no era muy buena. Estaba bien, pero no era perfecta. Pero ahora ha cambiado; ahora es perfecta. Ahora, ¿por qué...? ¿Cómo encuentran ellos la medicina? ¿Cómo se dan cuenta de un remedio, cómo dar la medicina? La primera cosa, ellos la llevan a los laboratorios y empiezan a mezclar diferentes químicos, y ellos llegan a una conclusión, que esta cosa, probada en contra de un cierto germen, que mata el germen, y que deja que viva el germen bueno de vida. Algunas veces, mata a los antibióticos y demás, destruye algunos de los buenos gérmenes, el bueno y el malo. Pero por lo general, es probado para matar al germen malo de su cuerpo. Y luego, allí... la siguiente cosa que hacen, ellos toman a un conejillo de Indias, e inyectan este suero en el conejillo de Indias, para... le dan la enfermedad, y ven cómo actúa en el cuerpo de un conejillo de Indias. Si el conejillo de Indias sobrevive, entonces ellos le dan el suero a Uds. Y ahora, toda la gente... no suerte efecto en toda la gente, porque algunas veces ellos pueden darle a Uds. una... Como una dosis de penicilina: ayudará a uno y matará al siguiente que se le da. Uds.–Uds. tienen que tomar el riesgo en eso, cuando están tomando medicina, porque no es perfecta.

Pero yo quiero decir en esta noche que el Bálsamo de Dios, el Espíritu Santo, no es “a la buena de Dios”, o “al azar”, es perfecto. Es bueno para todos. Es un Bálsamo de Dios, el Bálsamo de Galaad. Está allí para todo enfermo... toda alma enferma de pecado. Ahora, ellos dicen hoy en día que la enfermedad número uno que mata más en América, es el problema del corazón. Yo no estoy de acuerdo con ellos; la enfermedad número uno que mata más en América hoy en día, es el pecado; no el problema del corazón, sino la enfermedad del alma. Den-... dentro del corazón, el alma que está dentro del corazón, ése es el enemigo número uno. Nosotros tenemos tanta gente así. Yo las oigo decir: “Hermano Branham, yo quiero vivir bien”. Me han dicho jovencitas, y jovencitos, y gente anciana: “Yo quiero vivir bien, pero sencillamente no puedo evitar de beber. Sencillamente yo no puedo evitar de cometer lujuria. Yo sencillamente no puedo apartarme de esos lugares”. Solamente hay una cosa: Uds. no han probado el Bálsamo. Cuando Uds. toman este Bálsamo de Galaad, el Bálsamo de Dios, los inocula a Uds. de todo pecado y las cosas del mundo. Pone tal amor de Dios en su corazón, al grado que las cosas del mundo llegan a estar muertas para Uds. Seguramente que sí. Es el gran Bálsamo de Galaad. Es el Bálsamo de... el Bálsamo de la sanidad de Dios.

Uds. dicen: “Yo–yo quisiera que pudiera”. Bueno, Uds. pueden; hay bastante de Ello. Tenemos los cielos llenos de Ello. Tenemos predicadores por toda la nación predicándolo. Tenemos gente por toda la nación siendo inoculada por El, y el problema del pecado los deja, porque ellos reciben la inoculación de Dios. Que pecadores, borrachos, apostadores, gángsteres, contrabandistas, prostitutas, y todos ellos, vienen al Calvario y son–son inoculados con el Bálsamo de la gloria de Dios, y de Su poder, y la pregunta del pecado es concluida para siempre. “El que oye Mis Palabras, y cree en El que me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a Vida”, porque él ha sido inoculado con el Espíritu de Dios que mata las cosas del mundo y lo hace a él una nueva criatura en Cristo Jesús. Una nueva creación, él es inoculado. Todo las cosas viejas pasan; entra una nueva Vida, entra un nuevo deseo. Y si Uds. no han recibido eso: “El que no naciere de nuevo, no verá el Reino de Dios”. Y entonces en el Día del Juicio, al mundo se le va a pedir una razón: “¿Por qué no lo recibiste?”

Así como la gente se está muriendo en el peldaño de la puerta del doctor, hombres y mujeres hoy se están muriendo en las bancas de la iglesia. Los pecadores llegan al punto, como los creyentes fronterizos. Hombres y mujeres muriéndose en las bancas de la iglesia, y yéndose a la eternidad para encontrarse con Dios sin esperanza. No es porque el Evangelio no es predicado; no es porque no hay suficiente Bálsamo para ellos; es porque ellos rehusaron tomar el Bálsamo. Ellos rehusaron tomarse la medicina del doctor, el nuevo nacimiento. Como yo dije la otra noche: “El nuevo nacimiento es un desorden sucio”. A mí no me importa en dónde Ud. vaya a tenerlo, es un desorden sucio, cualquier nacimiento lo es; es un desorden sucio. Y el nuevo nacimiento es un desorden sucio. Los hace a Uds. hacer cosas que nunca pensaron que Uds. las harían.

Yo recuerdo que en una ocasión yo estaba predicando en mi tabernáculo, hace años, y había allí... cuando la... Yo pertenecía a la iglesia Misionera Bautista, y en la Primera iglesia Bautista que estaba en el centro, el maestro de la escuela dominical estaba allí parado afuera. Y yo siempre creí en santidad. Yo creo que un hombre, si él es nacido del Espíritu de Dios, y guiado por el Espíritu Santo, él vivirá correctamente. El tiene que hacerlo, porque la Vida de Dios está dentro de él. Y entonces este hombrecito era el maestro de ellos de la escuela dominical, y nosotros no creíamos... Nuestra–nuestra iglesia no tenía ningún equipo de béisbol. Ellos sí tenían allá, porque los convertían al jugar béisbol el domingo, y cosas, y nosotros no creíamos en eso. Así que este hombre dijo: “Billy, yo fui a oírte la otra noche”. Yo dije: “¿Sí? No lo vi a Ud.” El dijo: “Oh, yo fui; me paré afuera”. Dijo: “Había una gran multitud adentro, y yo no quería pararme adentro”. Dijo: “Me paré afuera, pero...” Dijo: “Aprecié tu mensaje, pero yo–yo sencillamente no podía entender lo que estabas diciendo, porque una mujer se levantó allá atrás y empezó a llorar, corrió al frente, al altar con sus manos levantadas, llorando”. Dijo: “Yo no oí la última parte de tu mensaje”. Dijo: “Y esa mujer empezó a llorar”. Ella dijo: “Yo–yo sentí...” El dijo: “Yo sentí como que casi me helaba de muerte”. Yo dije: “Hermano, más vale que cambie completamente. Si Ud. alguna vez llega al Cielo, de cierto se “helará de muerte” Allá arriba, porque van a haber bastantes gritos y aclamaciones Allá arriba”. Y él dijo: “¿No piensas que eso es emoción?” Yo dije: “Señor, cualquier cosa sin emoción, científicamente está muerta. Y cualquier iglesia o cualquier persona que es nacida del Espíritu Santo, dice Dios, que no tiene una poquita de emoción en ellas, están muertas”.

Observen cuando nace un bebé: si no llora, si no gimotea, si no lloriquea, ¿cuál es el problema de ese bebé? Nació muerto. Ese es el problema con los miembros de iglesia en esta noche, con muchos miembros de iglesia: nacen muertos. ¿Qué hace el doctor para traer vida al pequeño bebé? Lo sujeta de los talones, y le da una pequeña estimulación protoplasmática (correcto), tan fuerte como puede nalguearlo hasta que él da un chillido. Lo que la iglesia necesita en esta noche es una buena nalgada chapada a la antigua enviada de Dios para ella, que la reviva otra vez, que sacuda la vida dentro de ella. Eso es lo que necesita la iglesia. Cuando un nacimiento viene, viene lloro, vienen babas, y... sencillamente suceden muchas cosas cuando viene el nacimiento. Pero la gente no quiere eso; ellos piensan que ellos son muy elegantes, muy almidonados para recibirlo. Y Dios va a preguntarles: “¿Por qué?”

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